sábado, 19 de febrero de 2011

ELLA NO SOY YO

Quisiera ser como estas paredes, las de mi piso solitario e íntimo, fría y lisa. Quise hacer de este blog un manifiesto de la mujer actual autosuficiente y desprendida: ennoviarme sólo con mi piso y hablar de los centros históricos que me enamoran. Pero no he podido, y tal vez en el fondo, simplemente no he querido.
Debería haber escrito esto mucho antes, resignarme a que soy así: peligrosamente amorosa y por contradictorio que pueda resultar, temerariamente irónica. Algo en mi no encaja del todo con el rush de esta sociedad, o viceversa. Algunos años antes, durante mi adolescencia, pensaba que era muy distinta a la mayoría (de mujeres y hombres); también pensaba que eso mismo que pensaba de mí era efecto de la adolescencia. Y sí lo fue pero poco. Lo que hoy no puedo dejar de reconocer es que soy más sensible de lo que debiera ser para sobrevivir, y ese autoconocimiento me hace esforzarme por hacer de mí todo lo contrario. La verdad es que me ha salido al revés. Me adscribo al himno de Calamaro : “ el mundo lo hizo así y no puede cambiar”.
Nada es gratis, la maldad mundana vulneró mis nervaduras y respondí a la altura de lo esperado, y aunque pueda dolerme sigo haciéndolo over and over. Eso sí, tal vez con la gente equivocada aunque no es algo que de antemano me preocupe demasiado, porque estoy predispuesta a lidiar con el mundo con una armadura puesta. El mundo de la ficción es siempre un escape, tal vez por eso ame la literatura. Y tal vez también sea porque ella siempre está allí para mí. Todo lo que empieza como comedia acaba como ejercicio autocrítico. Basta con ver cada post: yo no soy la novia urbana.

2 comentarios:

athos dijo...

Hey, tú eres tú, una chica linda y simpática que estoy seguro no necesita estereotipos para ser feliz y me encanta como regalas tu sensibilidad a través de este blog, no cambies, saludos.

Novia Urbana dijo...

GRACIAS Os!